Necesitamos: una lima media, una fina, un cartabón con diferentes angulaciones, una goma abrasiva especial y un caballete o algún invento casero donde podamos fijar la tabla. Esto es una buena opción si no es queréis gastar todo vuestro dinero en accesorios de reparación. Pensad que a lo mejor tenemos la tabla en perfectas condiciones, pero no tenemos ni un duro para poder comprar un Forfait y poder ripar en nuestra estación preferida.
Colocamos la tabla de perfil sobre el caballete o el invento casero J , de tal manera que el canto nos quede lo más cómodo posible para trabajar sobre él.
- Cogemos el cartabón y elegimos el ángulo con el que vamos a trabajar. Según el ángulo que usemos nuestro canto será más o menos agudo. ¿Para que sirve esto?. Muy sencillo, cuánto más agudo sea un canto, mejor agarrara en nieve dura pero mayor fragilidad tendrá. Lo que desde luego no queremos tener en ningún caso, es un canto super-reactivo a la hora de hacer un rail, porque es muy posible que nos dejemos parte del canto o incluso los dientes sobre el mismo. Al hacer los cantos podemos trabajar no solo el lateral, sino también el canto de base. A eso se le llama tunning, pero para eso es preferible que llevemos nuestra tabla a un taller especializado.
- Bueno, continuamos. Tenemos nuestro cartabón con un ángulo de 90º, casi todas las tablas del mercado traen por defecto esta angulación, con nuestra lima media enganchada. Lo colocamos sobre el canto y empezamos a afilar del nose al tail. Continuamos haciéndolo hasta que notemos que el filo del canto es suave y uniforme. ¡Cuidado no os cortéis!.
- Repetimos la operación con la lima fina.
- Cogemos la goma abrasiva y la pasamos hasta deshacernos de todas las rebabas (esquirlas pequeñitas de metal)
- Repetimos la operación en el otro canto, y ya tenemos unos cantos perfectos.
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